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Barcelona (en catalán [bəɾsəˈɫonə]) es una ciudad situada en el nordeste de España, capital de Cataluña, de la provincia homónima y de la comarca del Barcelonés. Se ubica a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar al este, la Sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte. Por haber sido capital del Condado de Barcelona, se suele aludir a ella con la denominación de Ciudad Condal.
Con una población de 1.615.908 habitantes (INE 2008), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.186.461 habitantes y una superficie de 636 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con 4.928.852 (INE 2008) habitantes con una densidad de población de 1.523 hab/km².[4]
Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Los más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la Exposición Internacional de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Es también sede del secretariado de la Unión por el Mediterráneo.[5]
El origen del nombre de Barcelona es desconocido y existen diversas teorías y leyendas que intentan explicarlo. Se sabe que había una ciudad ibérica original, de la tribu de los layetanos, conquistada por Cneo Cornelio Escipión,[6] que posteriormente se convirtió en una colonia romana, puesta bajo la protección de Cayo Julio César y de Octavio Augusto, que recibió el nombre de Colonia Iulia Augusta Paterna Faventia Barcino.[7]
El nombre evolucionó durante la Edad Media conociéndose la ciudad con los nombres de Barchinona, Barcalona, Barchelona, y Barchenona.
Una de las leyendas sobre el origen de Barcelona alude a su supuesta refundación por el general cartaginés Amílcar Barca tras conquistar el enclave ibérico después de su desembarco en Hispania, mientras que otra versión se lo atribuye a su hijo Aníbal Barca,[8] pero no existen pruebas documentales de esta vinculación entre los nombres de la familia cartaginesa Barca y la ciudad que sería conocida como Barcelona.
Hay otras explicaciones para el nombre de la ciudad, como la que sostiene que proviene del período fenicio, teoría sostenida por la inscripción en escritura ibérica
encontrada en una moneda.[9]
También existe una leyenda que da una explicación mitológica al nombre de la ciudad. Según esta leyenda, Hércules se unió a los argonautas tras acabar con su cuarto trabajo para ayudarles a buscar el Vellocino de Oro, pero al pasar cerca de la actual costa catalana una tormenta dispersó las embarcaciones que formaban la expedición, y al terminar faltaba la novena. Hércules la buscó y finalmente encontró los restos del naufragio de la Barca Nona (la novena embarcación) al lado del actual Montjuic. Los tripulantes habían encontrado tan acogedor el paraje que, ayudados por Hermes (dios del comercio y las artes) decidieron fundar una ciudad a la que dieron el nombre de Barcanona.[10]
El escudo de Barcelona tiene su origen en la edad media y aparece por primera vez, en la misma disposición que la actual, en 1329.[1] . El escudo se divide en cuatro cuarteles donde aparecen, en el primero y el cuarto la cruz de San Jorge en gules sobre plata, y en el segundo y tercer cuartel con el símbolo condal/real de los cuatro palos de gules sobre oro. También se han encontrado numerosas variantes con una, dos, tres, o incluso cinco barras verticales en cada cuartel. El escudo va encabezado por una corona, símbolo de la soberanía de los monarcas de la Corona de Aragón sobre la ciudad.[11]
La bandera deriva directamente del escudo, así que tiene la misma composición, aunque sin la corona.
Durante la dictadura franquista, se cargó solo dos palos de gules en cada cuartel, siguiendo representaciones anteriores de algunoas versiones medievales o incluso de los siglos XIX e inicios del XX, y que fueron criticados por algunos sectores de la población por simplificar el señal real y lo atribuyeron a una intención asimiliadora hacia la bandera de España. En 1996 se inició un proceso que perduró varios años para oficializar convenientemente los símbolos, pero sin restituir el original, sino que se oficializó un logotipo inspirado en ese escudo. La Societat Catalana de Genealogia, Heràldica, Sigil·lografia, Vexil·lologia i Nobiliària inició un contencioso denunciando que el proceso no había seguido el procedimiento acorde a la ley para oficializar símbolos, que ganó, y obligó al Ayuntamiento a oficializar los símbolos acordes a la heráldica y vexilología. También utiliza un isotipo derivado directamente del escudo histórico.
[editar] Emplazamiento
Ubicada en la costa del mar Mediterráneo, Barcelona se asienta en una plataforma de ligera pendiente formada entre los deltas fluviales de los ríos Llobregat, al sudoeste, y el Besós, al nordeste, y limitada por el sudeste por la línea de costa, y por el noroeste por la sierra de Collserola (con la cima del Tibidabo de 516,2 m como punto más alto) que sigue paralela la línea de costa, encajonando la ciudad en un perímetro muy delimitado.
La parte de Barcelona más próxima a la sierra litoral está salpicada por pequeñas cimas algunas de las cuales urbanizadas, y otras coronadas por parques, como son: el Carmelo (265,6 metros), Monterols (127,3 metros), el Putxet (182,7 metros), la Rovira (206,8 metros) y el Turó de la Peira (138 metros). Pero la cima más conocida de Barcelona, justo encima de la línea de la costa y separando la ciudad del delta del Llobregat, es la montaña de Montjuïc (184,8 metros).[12] Finalmente mencionar el promontorio de solo 16,9 m donde se asienta el núcleo histórico de la ciudad, el monte Táber.
El término municipal de la ciudad limita, de sur a nordeste y en sentido horario, con los municipios de: El Prat de Llobregat, Hospitalet de Llobregat, Esplugas de Llobregat, San Justo Desvern, San Felíu de Llobregat, Molins de Rei, San Cugat del Vallés, Sardañola del Vallés, Moncada y Reixach, Santa Coloma de Gramanet y San Adrián de Besós. Los dos primeros y los dos últimos son los municipios con los que la ciudad mantiene un contacto más estrecho, con una densa malla urbana continua que los une, por el contrario San Cugat del Vallés y Sardañola del Vallés quedan muy separados de Barcelona, ya que la sierra Litoral y el parque natural del Tibidabo actúan como barreras naturales.
Barcelona tiene una pequeña parte de su término municipal en la vertiente del Llobregat de la sierra de Collserola. Se trata de Vallvidrera y de Les Planes que se encuentran algo internadas dentro del parque natural de Collserola. También forma parte de su término municipal Santa Cruz de Olorda, cabalgando entre el Vallés Occidental y el Bajo Llobregat.
[editar] Línea de la costa
Evolución de la línea de la costa al distrito de Ciutat Vella.
La línea de la costa de Barcelona ha cambiado con el paso del tiempo hasta el punto que en la época prehistórica llegaba donde hoy en día hay la Plaza de Cataluña. Los terrenos sobre los cuales se asentó la Barceloneta no existían un siglo y medio antes de la construcción de este barrio. Estos terrenos son fruto de la acumulación de sedimentos de arena arrastrada por las corrientes marinas provenientes del norte y que serían contenidas por el espigón del puerto construido el 1640, y que terminaron por unir la antigua isla de Maians (dónde actualmente se encuentra la estación de Francia) con tierra firme, formando la lengua de tierra base de la Barceloneta.
[editar] Edad Antigua
Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remontan a finales del neolítico (2000 a 1500 a. C.). Sin embargo, los primeros pobladores destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la bautizaron como Colonia Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 habitantes.
[editar] Edad Media
Los visigodos, tras su llegada en el siglo V, la convirtieron durante pocos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por Ludovico Pío del Imperio Carolingio en 801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell II inició la reconstrucción dando paso al floreciente periodo condal. Durante este período la ciudad destacó entre las tierras catalanas y el conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los siglos XIII y XIV, la ciudad era el principal centro de una monarquía, y llegaba a destacar en el plano comercial, aunque por debajo de Génova y Venecia, que dominaban el comercio Mediterráneo y entre Europa y Asia.
Plano francés de
1698 de la ciudad de Barcelona con indicaciones para un plan de asedio
[editar] Edad Moderna
La decadencia se inició a partir del siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la desaparición de las instituciones propias de Cataluña, aunque también significó el resurgir económico de la ciudad gracias a la integración con el resto del país recién formado (España), y al comercio con América.
Distribución de las manzanas en el Ensanche de Barcelona.
[editar] Revolución industrial
La recuperación económica iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença (Renacimiento), cabe destacar en el proceso de industrialización el monopolio de comercio textil entre España y Cuba que fue fijado en Barcelona, en un momento de crisis en la industria textil de algodón, y que asentó la industrialización en Cataluña, y el diferencial de crecimiento, mientras que otras partes del país la industria languidecía ante la crisis. Otra consecuencia de este monopolio textil en el siglo XIX entre Barcelona y Cuba, fue la queja de los cubanos acerca de la "teoría del embudo", ancha para España y estrecha para Cuba, y que fue la raíz del malestar cubano y que generó revueltas y el movimiento de independencia en busca de la igualdad económica con el apoyo de EEUU. La ciudad pudo derribar sus murallas y se anexionó en 1897 seis municipios limítrofes, lo que le permitió crecer y planificar su desarrollo urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.
En los inicios del siglo XX destacaron tanto el crecimiento económico (especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como la proliferación de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, la crisis del 29 que golpeó duramente a España y posteriormente el inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento durante una década. Pese a defender a la II República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas ocupó la ciudad a finales de enero de 1939.
La dictadura militar delegó el poder de la ciudad, promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente industrialización y a la inmigración peninsular (especialmente del sur), con la aparición de nuevos barrios obreros. Tras la muerte del general Franco y la llegada de la democracia, la ciudad retomó nuevos proyectos culturales y urbanísticos, y junto con el apoyo económico y organizativo de toda España afrontó los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros eventos.
[editar] Demografía
Barcelona tiene un total de 1.628.090 habitantes, de los cuales 774.890 son hombres y 853.200 mujeres, según datos del departamento de estadística del Ayuntamiento de Barcelona, elaborados con datos del padrón de 2008.[13] En 2007 había 1.603.178 habitantes.

Temperaturas y volumen de lluvia medios de Barcelona
Barcelona tiene un clima mediterráneo húmedo, con sequía estival y lluvias bastante abundantes el resto del año, pero concentradas en muy pocos días de precipitación muy intensa, por el fenómeno conocido como gota fría, que puede llegar a dejar precipitaciones de 80 o 100 litros por metro cuadrado en apenas un par de horas. Las temperaturas son cálidas en verano y suaves en invierno, con una escasa oscilación térmica diaria. La máxima temperatura registrada en la ciudad fue de 38,6° C,[14] el 13 de agosto de 2003 y 39,8 °C[15] en el Observatorio Fabra, situado en el Tibidabo, el 5 de julio de 1982. La temperatura mínima registrada es de -10ºC en el Observatorio Fabra, el 11 de febrero de 1956. Las temperaturas de la ciudad siempre se mantienen unos grados por encima de la temperatura media de otras zonas colindantes no tan densamente urbanizadas, debido al conocido como efecto de punto caliente, que incrementa la temperatura de las ciudades por el gran consumo de energía que se acaba convirtiendo en calor, y por el calor reverberado por el asfalto y los tejados, que actúan como captadores solares.
[editar] Organización administrativa y política
En Barcelona hay presentes cuatro administraciones políticas, con diferentes niveles de responsabilidad y competencias:
- La Administración General del Estado se ocupa de cuestiones como la seguridad (Cuerpo Nacional de Policía y Ejército), la Justicia, la gestión de puertos y aeropuertos, los trenes de Renfe, y las costas, entre las competencias más destacadas.[16] Estas competencias son coordinadas por el Delegado del Gobierno en Cataluña y el subdelegado del gobierno de Barcelona, que son designado por el Gobierno de España, y que tienen la sede en la Delegación del Gobierno.[17] Actualmente el Cuerpo Nacional de Policía solo tiene algunas competencias, como la expedición del DNI o la lucha contra el terrorismo ya que el resto de competencias han sido transferidas a los Mozos de Escuadra, policía autonómica de la Generalidad.
- La Generalidad de Cataluña es el gobierno autonómico de Cataluña, y tiene las sedes de sus instituciones en Barcelona, como son el Parlamento de Cataluña, situado en el Parque de la Ciudadela, o el Palacio de la Generalidad, sede de la Presidencia de la Generalidad, ubicado en la Plaza de San Jaime. La Generalidad se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años en toda Cataluña, y tiene amplias competencias sobre la gestión de la ciudad, desde educación, asuntos sociales, tránsito, políticas económicas, comercio, etc. También es la responsable de la construcción de equipamientos como hospitales, escuelas, universidades, residencias para la tercera edad.
- La Diputación de Barcelona es el organismo público con menores competencias en la ciudad. Actualmente preside el patronato que se ocupa del mantenimiento del parque de la Sierra de Collserola, y de algunos otros parques y edificios públicos en la ciudad. También gestiona algunos museos y es titular de una amplia red de bibliotecas públicas gestionada conjuntamente con los ayuntamientos.
- El Ayuntamiento de Barcelona es el organismo con mayores competencias y funcionarios públicos en la ciudad, ya que regula la vida diaria de los ciudadanos, e importantes asuntos como la planificación urbanística, los transportes, la recaudación de impuestos municipales, la gestión de la seguridad vial mediante la Guardia Urbana, el mantenimiento de la vía pública (asfaltado, limpieza...) y de los jardines. También es el responsable de la construcción de equipamientos municipales como guarderías, polideportivos, bibliotecas, residencias para la tercera edad, viviendas de protección pública, entre otros.
El gobierno del Ayuntamiento de Barcelona se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años.
El poder del ayuntamiento se estructura en dos niveles, ya que el ayuntamiento dividió la ciudad administrativamente en diez distritos. Existe un nivel de competencias municipales general, dirigido directamente por el Alcalde de Barcelona y su equipo de gobierno, y que se ocupa de las cuestiones más generales e importantes de la ciudad, que se aplican a toda la ciudad.
Por otra parte exi